lunes, 16 de enero de 2023

Aprendiendo a vivir

 Ayer estuve viendo en el cine la película “living”, donde un funcionario cambia su perspectiva de la vida al darse cuenta de la proximidad de la muerte.

Su vida es rutinaria, como su trabajo burocrático, sin ninguna dirección, repitiendo cada día lo mismo. Cuando el médico le comunica que le quedan entre 6 y 9 meses de vida, toma conciencia de que se le ha olvidado como vivir. En la película, un hombre ordinario descubre la extraordinaria clave para vivir.

Una joven, que trabajaba en su departamento, le inspira para cambiar. Le cuenta que lo veía como un zombi, un muerto viviente. Poco a poco se da cuenta de que no sabe cómo vivir, cómo relacionarse, cómo divertirse. Darte cuenta de la muerte puede ayudar a vivir. Algo seguro es que todos acabaremos muertos, aunque no sabemos cuándo.

La película nos introduce en una de las preguntas fundamentales ¿Para qué estamos en este mundo? Nos invita a preguntarnos ¿A qué fin destinas tus esfuerzos diarios? ¿Cuál es tu propósito?

Muchos padres recomiendan a sus hijos sacar una plaza de funcionario, y así estará colocado para toda la vida, quizá colocado de la misma forma. Toda la vida en el mismo sitio, haciendo lo mismo, de forma rutinaria, en automático. A no ser que encuentres el propósito en lo que haces.

Puedes vivir en automático,

dejándote llevar por la rutina y la repetición,

o elegir como quieres vivir.

La película me recuerda el libro “32 maneras de saber que estás muerto” que nos habla de los muertos en vida, viviendo en la rueda del hámster, corriendo sin ir a ningún lugar.

Tan acomodados en la zona de confort que ni se imaginan la posibilidad de algún cambio. Cambian la ilusión por la comodidad y la seguridad, sin arriesgar lo más mínimo. Atrapados por las rutinas.

Hoy puede ser el día para soñar, imaginar sin límites como te gustaría vivir, dibujarlo en una cartulina. Esa puede ser tu visión, antes de que estés muerto/a. Después ya definirás los pasos para transformar esa visión en realidad.

¿Te has planteado cómo quieres vivir? ¿Estás viviendo como quieres vivir? ¿Decides cómo vivir cada día o vas en automático? Hoy es un buen día para empezar a vivir de forma más consciente. Quizá, lo único que hay que cambiar es la actitud, el alma que pones en lo que haces.

lunes, 2 de enero de 2023

Año nuevo, vida nueva. Nuevos comienzos

2 de enero de 2023, un año recién estrenado, un nuevo comienzo, un mundo por explorar y por vivir. “Año nuevo, vida nueva”.

Un año es un ciclo, una vuelta alrededor del sol, marcado por las estaciones. El final del año nos trae reflexiones sobre lo vivido y el comienzo suele acompañarse de nuevos propósitos.

Los propósitos más frecuentes del nuevo año: hacer ejercicio, perder peso, comer sano, dormir lo suficiente, leer, quedar más a menudo con la familia o con los amigos, usar menos el móvil, aprender inglés (u otra cosa).

En muchos casos los podemos guardar de un año para otro, se suelen repetir los objetivos del enero anterior ¿Tienes los mismos objetivos que el año pasado? ¿Qué tal te fue? ¿Te pones los objetivos para no cumplirlos?

Conseguir el objetivo empieza con el primer paso. Quizá, si lo que te has planteado es hacer ejercicio, lo primero que haces es apuntarte al gimnasio. Como muchos gimnasios lo saben, hacen ofertas en enero, para que pagues la cuota anual (hasta te regalan el primer mes).

Solo algunos consiguen dar el primer paso. Los gimnasios se llenan en enero para irse vaciando los meses siguientes, hasta que se acerque el verano y pongamos en marcha la operación bikini. Vamos a empujones, como la gaseosa que pierde fuerza en cuanto se abre, sin mantener la constancia que nos haría conseguir el objetivo.

Tres claves para conseguir el objetivo: tenerlo claro, dar el primer paso y continuar (mantener el foco y la constancia) – cumplir con la regla SMART.

  • Pocos y que importen: para poderlos tener siempre en mente, con una razón poderosa para abordarlos ¿Por qué es importante? ¿A dónde me lleva conseguir el objetivo?
  • Tener claro los pasos para ir avanzando ¿Cuál es el primer paso? ¿Cuándo lo puedo dar?
  • Mantener el foco y la constancia: seguir dando pasos, establecer el hábito para que sea automático y nos salga con menos esfuerzo ¿Cómo lo voy a hacer? ¿Cuándo? ¿Dónde? Y ¿Con quién?

¿Qué esperas del nuevo año? Si quieres distintos resultados, una vida nueva, algo tendrás que hacer ¿Qué quieres en tu vida? Locura según Einstein es querer obtener resultados distintos haciendo lo mismo. Si tu no cambias, nada cambia.

Tenemos el peso al que nos llevan nuestros hábitos. Sabemos el inglés que marca el uso que hacemos de esa lengua. Define tus propósitos y a por ellos.

Cada día es un nuevo comienzo, viene de la mano de un nuevo amanecer, es una nueva oportunidad para seguir viviendo, como elijas vivir.

Te deseo un buen 2023, con lo que venga. No elegimos lo que viene, pero si podemos escoger como reaccionamos a lo que nos trae el nuevo momento.

martes, 20 de septiembre de 2022

El cuerpo me avisa, toca parar

Solía vivir desconectado del cuerpo, con la creencia de que si quieres puedes, de que siempre se puede hacer un poco más. Esas creencias me han ayudado a conseguir muchas cosas, a hacer mucho. Podía pasar sin parar a comer, con poco dormir y con jornadas maratonianas.

Al llegar las vacaciones, no se si por la ausencia de adrenalina o porque el cuerpo se daba cuenta de que tocaba descansar, me ponía enfermo, para que no se me ocurriese ponerme a hacer más cosas. Descanso obligado.

Voy aprendiendo a escuchar el cuerpo, a darme cuenta de que estoy cansado, de que llevo demasiadas cosas y de que no puedo con todo. Se me está quitando el complejo de Superman. Aunque todavía me cuesta reconocer algo tan obvio, no puedo con todo.

El cuerpo me está avisando ahora, estoy cansado, casi agotado, ya he sobrepasado el límite, toca descansar, toca soltar cosas, liberarme de compromisos.

Voy a empezar por el blog. Este año me había propuesto escribir una entrada a la semana, no voy mal, llevo 37 y con esta 38, sobre lo previsto. Había planificado una entrada todos los domingos y si por cualquier cosa fallaba, escribir a lo largo de la semana.

Pues igual que me comprometí, me libero de ese compromiso. Como los planes son míos, los puedo cambiar cuando quiera, no están escritos en piedra.

Cuando doy un curso de gestión del tiempo suelo encontrar gente resistente a la planificación ¿Para qué planificarse si no voy a cumplir? O ¿Para qué planificarse si luego me estresa? Los planes se hacen como orientación y se pueden cambiar.

Los planes se hacen en unas circunstancias, y cuando las circunstancias cambian, lo lógico es cambiar los planes. Si los planes son tuyos los puedes cambiar cuando quieras.

De hecho, soy libre de hacer lo que quiera, siempre y cuando acepte las consecuencias. Igual que tu eres libre, hasta puedes no ir a trabajar, siempre y cuando aceptes las consecuencias (ej. Un posible despido).

Estoy leyendo el libro de Pau Donés, “50 palos… y sigo soñando”, me está encantando. Para la entrada de hoy tomo prestada una idea copiada del libro “Voy a dedicarme solo a cosas que considere que valen la pena, a cosas que me gusten. No malgastar la vida en gilipolleces”.

Añadiría, “estoy mayor para tonterías”. No se a partir de que edad se puede empezar a utilizar esa frase, por mi parte creo que ya soy suficientemente mayor y tú también, independientemente de la edad que tengas.

Así que voy a aplicar un poco de eso de hacer lo que me de la gana, lo que me apetezca y quitarme la obligación de escribir una entrada cada semana. Igual sin la obligación hasta escribo más, quién sabe. Me guiará la inspiración en lugar de la obligación.