Escribo todos los días una breve reflexión en LinkedIn. Hace unos diez días, por la mañana, mi hermana me dijo que empezaba a resultar un poco repetitivo escribiendo tanto sobre gestión del tiempo, la vida y esas cosas sobre las que suelo escribir. Por la tarde, un amigo remató la faena: “Es que escribes todos los días. Al final cansa”.
Mi
respuesta fue sencilla: no hace falta que me leáis todos los días 😂.
Después
me quedé pensando en eso de la repetición. La vida está llena de cosas que
repetimos: dormimos todos los días, comemos todos los días, nos duchamos,
trabajamos, hablamos con las mismas personas, recorremos muchas veces los
mismos caminos. Y no pasa nada.
Hay
cosas que merece la pena repetir, incluso algunas funcionan precisamente porque
las repetimos.
Desde
hace unas semanas, por ejemplo, todos los días hago prácticamente los mismos
ejercicios para recuperar mi codo. Los repito conscientemente porque sé para
qué los hago y porque esa repetición, poco a poco, produce resultados.
Hacer
ejercicio, leer, aprender, cuidar a alguien, decir te quiero, quedar con los
amigos… Hay repeticiones que construyen nuestra vida.
El
problema no es repetir, el problema es repetir sin darnos cuenta lo que ni nos
gusta ni nos aporta.
Todos
hemos vivido alguna vez esa sensación extraña de llegar al trabajo y apenas
recordar el camino que hemos recorrido. Hemos conducido, parado en los
semáforos, girado donde correspondía y aparcado. Pero como hacemos el mismo
trayecto todos los días, nuestro cerebro ha puesto el piloto automático.
Algo
parecido puede ocurrirnos con la vida. Levantarnos, trabajar, comer, mirar el
móvil, cenar, acostarnos… y volver a empezar. Un día detrás de otro. Hasta que
un año puede terminar siendo el mismo día vivido 365 veces.
Porque
hay una gran diferencia entre vivir 365
días y vivir el mismo día 365 veces.
Por
cierto, mañana probablemente volveré a hacer mis ejercicios del codo y también
volveré a escribir. Lo llevo haciendo estos diez días, para eso he esperado, para
ver como me sienta la repetición.
Mi
hermana y mi amigo ya saben que, aunque escriba, no tienen por qué leerlo 😜.
Te
invito a hacerte una pregunta: ¿Qué cosas repites conscientemente y cuáles
haces ya con el piloto automático?
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