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lunes, 5 de agosto de 2024

Vacaciones y nuevos retos

Estamos en agosto, verano en el hemisferio norte y las típicas vacaciones. Tengo el reto de escribir cada semana, si no es el domingo, el lunes. Hoy ya es lunes, ayer estaba desconectado, de vacaciones, disfrutando en el camping, de la bicicleta, del clima templado y con la playa al lado.

Me debato en el dilema entre seguir desconectado y escribir esta entrada. Como cuando escribo disfruto, pues me pondo a ello. Para compartir contigo el descanso de las vacaciones, si es que no las llenamos de actividad, de compromisos y de cosas que hacer.

Con algunas vacaciones necesitamos otras para descansar del ritmo frenético que nos autoimponemos. Queremos verlo todo, hacer las mejores fotos, corriendo de un lado a otro sin saborear nada.

Para mí, estas vacaciones, son de ritmo lento. Me encanta pasar una semana en el camping playa Joyel de Noja, donde cada uno de la familia fluye, a veces juntos y a veces separados. Terreno que me aporta tranquilidad y descanso. En cada momento te convendrán unas vacaciones u otras, depende de cada uno y sus circunstancias.

También han venido con un regalo inesperado. Juan, mi hijo de 12 años, pasa bastantes horas con las pantallas, quizá más de las convenientes. Hemos acordado un reto de cinco días, que empieza hoy. El reto: “Pasar estos 5 días sin pantallas”. De momento lleva unas horas y tiene más ganas de hacer otras cosas: bicicleta, piscina, pádel, cartas, incluso leer.

No para de proponerme actividades, algo poco habitual. Tendré que dejar yo también las pantallas para acompañarlo en nuevas aventuras. Todo un privilegio como padre y una gran experiencia de vacaciones, con tiempo compartido. Ahora me está diciendo que “no sabe que hacer”. Me voy con él.

De momento él ha sido el que me ha ido a sacar la foto del post, si se lo hubiese pedido otro día me hubiese dicho “¡Ahora!” y hubiese buscado cualquier excusa.

Playa del Joyel (Noja) - imagen tomada por Juan Fontaneda
Aquí le tengo, ayudándome a escribir la entrada del blog. La semana que viene te cuento como ha ido el reto.

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domingo, 3 de septiembre de 2023

La importancia de los comienzos

Esta mañana al levantarme tenía muy claro que es lo que quería hacer. Aun teniéndolo claro, a veces me despisto. He encendido el móvil, he pasado por el Whatsapp y sin darme cuenta estaba jugando, no he podido resistir el impulso.

Bueno, “serán cinco minutos” me he dicho. Es increíble la capacidad de autoengaño que tengo, supongo que todos tenemos. Me he enganchado con un juego bastante simple, que hasta me da vergüenza y ha pasado una hora y cuarto.

Después me he entretenido con otras cosas, al fin y al cabo, es domingo. Para cuando he puesto conciencia, había pasado bastante más tiempo. No pasa nada, siento una pequeña sensación de culpa, me digo “¡Otra vez!” y puedo hasta enfadarme un poco conmigo mismo. Nada de esto ayuda, lo que quería que estuviese hecho no se ha hecho solo ¡Vaya sorpresa! Las cosas avanzan si las dedicamos tiempo.

Afortunadamente, me he recuperado y ahora estoy escribiendo este post. Aunque debería estar revisando un artículo, que me cuesta más, y después escribir el post. Creo que esto me ayudará a coger impulso y continuar. Otra forma de autoengaño, siento que hago algo que tengo que hacer evitando lo importante, que me cuesta. Al menos no sigo entretenido con el móvil, un gran ladrón de tiempo.

Es clave como empezamos el día, la jornada de trabajo, la semana o el curso. Si nos despistamos al empezar podemos tardar en recuperar la concentración y la dedicación a aquello en lo que queremos avanzar.

Tener claro que queremos hacer y conseguir, aunque no siempre esto es suficiente. Mantener la atención, darnos cuenta si nos desviamos. Poder recuperar el foco en lo que queremos hacer y empezar.

Si lo posponemos, si nos resistimos, es posible que después sea más difícil ponernos. La resistencia va creciendo hasta que nos ponemos y una vez que nos ponemos la resistencia disminuye y es más fácil continuar.

“Si vences la resistencia inicial después todo es más fácil”

Superar la barrera de la pereza, especialmente al comenzar el día, la semana, el año o el curso. La primera ley de la inercia dice que “un cuerpo en reposo permanecerá en reposo a no ser que se le aplique una fuerza”, no nos pondremos en marcha a no ser que venzamos la inercia inicial (la pereza). Una vez en marcha es solo continuar, también la primera ley dice que un cuerpo en movimiento sigue ese mismo movimiento a no ser que se le aplique una fuerza.

Hay caminos que nos llevan a buenos sitios, aunque cueste recorrerlos. Normalmente sabemos cuales son los caminos, sabemos como conseguir los resultados que queremos, que debemos hacer, aunque a veces cueste.

Si empiezas es posible que acabes e incluso que generes buenos hábitos. Te invito a reflexionar sobre ¿Cuál es un buen comienzo para tu día? ¿Cuál es un buen comienzo para la vuelta de vacaciones?

Con un buen comienzo el resto del día es más fácil. Cada día es un nuevo comienzo. Momento de parar y dejarse sentir que comienzo nos va bien, cómo me gustaría empezar el día y qué es lo que me va a sentar bien haber hecho al final del día.


lunes, 2 de enero de 2023

Año nuevo, vida nueva. Nuevos comienzos

2 de enero de 2023, un año recién estrenado, un nuevo comienzo, un mundo por explorar y por vivir. “Año nuevo, vida nueva”.

Un año es un ciclo, una vuelta alrededor del sol, marcado por las estaciones. El final del año nos trae reflexiones sobre lo vivido y el comienzo suele acompañarse de nuevos propósitos.

Los propósitos más frecuentes del nuevo año: hacer ejercicio, perder peso, comer sano, dormir lo suficiente, leer, quedar más a menudo con la familia o con los amigos, usar menos el móvil, aprender inglés (u otra cosa).

En muchos casos los podemos guardar de un año para otro, se suelen repetir los objetivos del enero anterior ¿Tienes los mismos objetivos que el año pasado? ¿Qué tal te fue? ¿Te pones los objetivos para no cumplirlos?

Conseguir el objetivo empieza con el primer paso. Quizá, si lo que te has planteado es hacer ejercicio, lo primero que haces es apuntarte al gimnasio. Como muchos gimnasios lo saben, hacen ofertas en enero, para que pagues la cuota anual (hasta te regalan el primer mes).

Solo algunos consiguen dar el primer paso. Los gimnasios se llenan en enero para irse vaciando los meses siguientes, hasta que se acerque el verano y pongamos en marcha la operación bikini. Vamos a empujones, como la gaseosa que pierde fuerza en cuanto se abre, sin mantener la constancia que nos haría conseguir el objetivo.

Tres claves para conseguir el objetivo: tenerlo claro, dar el primer paso y continuar (mantener el foco y la constancia) – cumplir con la regla SMART.

  • Pocos y que importen: para poderlos tener siempre en mente, con una razón poderosa para abordarlos ¿Por qué es importante? ¿A dónde me lleva conseguir el objetivo?
  • Tener claro los pasos para ir avanzando ¿Cuál es el primer paso? ¿Cuándo lo puedo dar?
  • Mantener el foco y la constancia: seguir dando pasos, establecer el hábito para que sea automático y nos salga con menos esfuerzo ¿Cómo lo voy a hacer? ¿Cuándo? ¿Dónde? Y ¿Con quién?

¿Qué esperas del nuevo año? Si quieres distintos resultados, una vida nueva, algo tendrás que hacer ¿Qué quieres en tu vida? Locura según Einstein es querer obtener resultados distintos haciendo lo mismo. Si tu no cambias, nada cambia.

Tenemos el peso al que nos llevan nuestros hábitos. Sabemos el inglés que marca el uso que hacemos de esa lengua. Define tus propósitos y a por ellos.

Cada día es un nuevo comienzo, viene de la mano de un nuevo amanecer, es una nueva oportunidad para seguir viviendo, como elijas vivir.

Te deseo un buen 2023, con lo que venga. No elegimos lo que viene, pero si podemos escoger como reaccionamos a lo que nos trae el nuevo momento.

lunes, 16 de mayo de 2022

Un buen comienzo allana el camino

Ayer estaba en una formación, comenzamos con un paseo por la montaña. Un paseo tranquilo, de una hora y media, disfrutando de la naturaleza y de un estupendo día de primavera, en buena compañía.

Muchos lo pueden ver como una pérdida de tiempo, algo poco productivo en una formación. A mí me conecta, me sirve para estar más presente el resto del día, para mí es un buen comienzo.

El comienzo de la jornada marca el resto del día. Un buen comienzo tiene más posibilidades de llevarnos a un buen día; un mal comienzo nos puede llevar a un mal día.

¿Cuántas veces empiezas corriendo porque no llegas? Especialmente si es lunes, que suele marcar también el comienzo de la semana. Si al comienzo ya te falta tiempo, puedes arrastrar esa falta de tiempo el resto de la jornada.

¿Qué es un buen comienzo? Para cada cual será distinto. Tengo un compañero de trabajo que solía empezar el día calzándose las zapatillas y saliendo a correr, a las seis de la mañana, tanto en invierno como en verano.

Estoy seguro que no todos los días es fácil levantarse pronto y salir a correr, así que esa rutina la perdió. Un día, tomando café, me lo comentó y le dije ¿Por qué no vuelves a correr? La respuesta fue automática, cuesta levantarse tan pronto, todavía de noche y salir a correr.

Lo entiendo, mi rutina no me lleva a levantarme a las seis y correr. Lo único que le dije “Bueno, has dicho que te sentaba bien y que desde que no corres tienes menos energía”. Con eso retomo su rutina y parece que le sigue sentando bien.

Zapatillas preparadas para salir a correr. Empezar bien el día

¿Cómo te sienta bien empezar? Puede ser estirar un poco, hacer un poco de ejercicio, meditar, leer un rato, un buen desayuno tranquilo. Cada uno tiene que encontrar su manera, encontrar la rutina que te sienta bien.

Puedes estar pensando. Eso suena bien, pero siempre voy con prisa por la mañana, así que no tengo tiempo. Bueno, pues es tu tiempo, puedes decidir dormir un poco más, en lugar de hacer lo que te sienta bien, es tu decisión. O puedes probar a hacer aquello que crees que te sienta bien una temporada y ver cómo vas de energía, ver que tal va tu día con ese comienzo.

A mi me siente bien estirar por las mañanas, un poco de yoga (20 minutos) y un poco de meditación (10 minutos), respiración tranquila, sintiendo cómo estoy, que es lo que me preocupa, que en general no es tan importante.

Me ayuda a tener un buen día haber hecho la lista de lo que quiero-tengo que hacer. Me aclara, me enfoca, me da sensación de control. Tengo el hilo que guía a lo largo del día, aunque después puedo cambiar el plan, al fin y al cabo, ese plan es mío.

Con el hábito es más difícil que te despistes, es más fácil repetir y evitar que se te pase la mitad de la jornada sin darte cuenta. Los buenos hábitos llevan a buenos resultados, a estar satisfecho con lo que pasa.

Darte el tiempo para un buen comienzo. Empezar en el momento adecuado, levantarte con tiempo. Cómo dice el dicho “A quién madruga, Dios le ayuda”. Aunque también hay que descansar lo suficiente “No por mucho madrugar amanece más temprano”. Encontrar tu ritmo, tu rutina, lo que te sienta bien.

Cada día es un nuevo comienzo, cada día puedes escoger cómo empezar, si lo que hiciste ayer no te fue bien, puedes cambiar. Hoy puede ser estupendo.

Elige lo que te siente bien a ti para comenzar el día, empieza de esa manera y es probable que el día vaya bien.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Los nuevos comienzos

El año nos regala dos momentos significativos de nuevo comienzo. El comienzo de principio de año (enero) y el comienzo después del verano (septiembre).

Este comienzo de septiembre es especial, después de un tiempo diferente, donde en muchos casos hemos estado confinados y la movilidad se ha reducido.

Un nuevo curso comienza en septiembre. Los nuevos comienzos. Dibujo de Leyre Fontaneda
Con menos viajes exteriores hemos tenido la oportunidad de hacer más viajes hacia el interior, hacia el autoconocimiento. Hemos podido vernos, darnos cuenta de cómo vivíamos antes del coronavirus, descubrir nuevas aficiones y cosas que nos gustan, soñar con cómo queremos vivir, con cómo queríamos que fuesen las cosas en el nuevo comienzo.

Han podido aparecer crisis, personales o relacionales. En cada crisis está la semilla de la oportunidad para un nuevo nacimiento, un cambio, un nuevo comienzo.

Comenzar va de la mano con terminar, decidir que dejamos atrás, que ya no queremos, a qué decimos NO para poder decir SÍ.

Y ahora que volvemos a empezar se nos pueden olvidar los sueños, lo que queremos. Corremos el riesgo de volver a la vida en automático, sin saborearla, sin darnos cuenta.

“Vivir tu tiempo”, que da título a este blog, quiere dar un enfoque a la gestión del tiempo no centrada en ser productivo, en el sentido social del término. No somos máquinas, robots programables. Cada uno decide lo que quiere producir y lo más productivo, para ti, a veces, puede ser no hacer nada, simplemente estar.

La respuesta a “¿Cuál es el mejor uso de mi tiempo?” depende de qué resultado quieras conseguir. El resultado se puede dar en el presente, en lo que estás viviendo o en el futuro, hacía dónde quieres caminar. Equilibrar presente y futuro, lo que vives ahora con lo que esperas vivir en el futuro. El presente, lo único real, se puede escapar, soñando con el futuro imaginario. También el presente, lo que haces ahora, te lleva a tú futuro, eres responsable de los pasos que das.

“Vivir tu tiempo” está enfocado en ser consciente de cómo vives tu vida, darte cuenta de lo que sí quieres y de lo que no quieres, de lo que te pasa. También, hacerte responsable de tus resultados, de tus relaciones, que son fruto de tus decisiones, de tus elecciones, sin echar pelotas fuera.

Puedes ser más productivo, según tu propio criterio, viviendo más tu vida, haciéndote responsable de tus decisiones, buscando los resultados que quieres. Implicándote y decidiendo, haciendo lo que sí puedes hacer y dándote cuenta de tus límites.

Cada día es un nuevo comienzo. Puedo, puedes, podemos escoger cómo vivir a partir de ahora. Escogiendo estar menos limitados por nuestro pasado. Viviendo ahora y encaminándonos hacia el futuro que soñamos.

Tú eliges cómo quieres comenzar cada día. Tú eliges cómo quieres vivir este año que comienza.